"Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido..."
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miércoles, diciembre 28, 2005 La sonrisa de Valeria Sus novios nunca quisieron besarla en público. Sus amigos se sentían incómodos al conversar con ella delante de otra gente. Cuando comía en algun restaurante, todo el mundo intentaba mirar hacia otro lado, escandalizados y abochornados. Sus relaciones sexuales fueron siempre angustiosas y muy tensas. No le invitaban a bodas, bautizos, comuniones, despedidas de soltera, fiestas privadas ni cenas de antiguos alumnos. No era bienvenida en ningún evento social. Y lo notaba. Todo el mundo lo notaba. Sin embargo Valeria era una chica muy guapa. Estatura media, pelo largo y ondulado de color rojizo, piel fina y delicada, ojos de un azul intensísimo, labios carnosos y sensuales, dientes perfecto, cuerpo esbelto, senos grandes y firmes, cintura marcada, piernas de ensueño. Además también era culta, humilde, simpática, generosa, sincera, amable, inteligente, responsable, cariñosa, femenina, sociable, educada, natural, trabajadora, voluntariosa, creativa, solidaria e ingeniosa. La verdad es que nunca entendió el comportamiento distante e intranquilo que todo el mundo mostraba con ella. Aunque supuso que el hecho de tener la boca donde debería estar la vagina, y viceversa, tenía algo que ver. PIN-HEAD @ 16:24 -+-+- | -+-+-+-+- |
La magnitud de mi tragedia