"Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido..."
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martes, noviembre 15, 2005 Viejas costumbres - Y recordad, hijos míos, el demonio se esconde tras todas las esquinas. Sabe aquello que pensáis y jamás os atreveréis a decir. El maligno es muy listo y espera que en cualquier momento caigáis en la tentación del pecado y la depravación para poder llevarse consigo vuestra alma, y obligaros a yacer eternamente en el averno. Sed puros y no os dejéis llevar por el instinto, hijos mios, y el Señor os acogerá en su luz y gloria infinitas por los siglos de los siglos. In nomine patris, et fili, et spiritu sancti. Amén. - ¿No cree que ya va siendo hora de dejar toda esa mierda, señor Wojtyla? - la voz venía de donde deberían estar los fieles, y sin embargo sólo había una misteriosa silueta sentada en una silla plegable, en medio del desolador vacío al que parecía dirigirse Su Santidad. Por la postura, parecía estar realmente hastiada de oír un sermón tras otro. - Sí, tienes razón, pero es difícil deshacerse de las viejas constumbres, querido Judas. Y juntos se fueron andando calle arriba, en dirección al Palacio de Conciertos. Aquella noche tocaban Kurt Cobain y Jim Morrison, en un dueto memorable que, ni si quiera en el Infierno, nadie pensaba perderse. PIN-HEAD @ 21:10 -+-+- | -+-+-+-+- |
La magnitud de mi tragedia