"Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido..."
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viernes, febrero 25, 2005 La poética del remordimiento Buscó el número de su novia en la agenda del móvil, y presionó el botón verde. - ¿Qué quieres? - Su voz era tremendamente fría. Estaba enfadada. - ¿Cariño...? - No me llames así. Ya no estamos juntos. ¿Qué quieres? - Sólo quería pedirte perdón por lo que te hice. Fue sólo una aventura, yo te quiero a ti. - ¿Qué es ese ruido que se oye de fondo? - El viento. Cariño, te juro que yo sólo te quiero a ti, eres la mujer de mi vida. Quería que lo supieras. - Ahora ya es un poco tarde ¿no te parece? - Su sarcasmo era punzante, rígido. - Ni que lo digas... Y tras mil cuatrocientos cincuenta y dos metros de caída libre desde la avioneta, él y su culpabilidad murieron aplastados contra el asfalto. PIN-HEAD @ 18:05 -+-+- | -+-+-+-+- |
La magnitud de mi tragedia